miércoles, 9 de mayo de 2012
La gala de la moda del Metropolitan
La moda tiene un papel cada vez más importante en la sociedad del espectáculo. Un mundo dominado por la imagen, que sigue rindiendo culto a los cánones de belleza, aunque cada vez sean más amplios, vive cautivado por la alfombra roja.
Cada año hay una serie de eventos que reúnen a modelos, actrices, artistas, cantantes, diseñadores, editores de revistas de moda, desde la ceremonia de los Óscar hasta la gala del Metropolitan Museum, de Nueva York, que se celebró el martes día 8 de mayo.
Comparto una serie de imágenes de este evento, en el que lo importante es epatar. Ver y ser visto. Llamar la atención. Quedar en la retina de la gente. Nos guste o no su modelo (que a mí personalmente me parece un completo horror), el diseñador Marc Jacobs ha sabido llamar la atención, que al fin y al cabo de eso se trata, ¿no?
Pero también hay propuestas más clásicas, para todos los gustos. Vestidos de noche, maquillaje, peluquería. En el contexto actual de crisis muchas personas pueden cuestionar este tipo de eventos, pero el mundo del lujo y del exceso sigue estando muy presente, tal vez incluso con más fuerza, como modelo imaginario para muchos a los que les gustaría formar parte. Para otros simplemente es la máxima expresión de una riqueza exclusivista o de mundos que producen rechazo. En cualquier caso, sin entrar en esos aspectos, la moda siempre me ha interesado y cada vez me gusta más, no solo en lo estético, si no también en lo sociológico.
Acabo esta entrada resaltando una obviedad: la gala de moda se celebra en el Museo Metropolitan, uno de los más prestigiosos del mundo. Entre sus 18 departamentos, con espectaculares colecciones que abarcan desde el antiguo Egipto hasta el diseño contemporáneo, se encuentra el de moda. La gala benéfica se organizó con motivo de la inauguración de la exposición que plantea un diálogo creativo entre Elsa Schiaparelli y Miuccia Prada. 'Conversaciones imposibles'. La moda, hace posiblemente menos de tres décadas, ha entrado con todos los honores en los grandes museos, que son conscientes de que es un capítulo importante, y que cada vez genera más interés, a la hora de narrar la historia del hombre. La historia de la humanidad. Nuestra historia. Que te vistas como Marc Jacobs... eso ya es otra historia.
martes, 8 de mayo de 2012
Eloge de l´amour
Una nueva etapa para la izquierda europea
François Hollande es el nuevo presidente de Francia, ganando (por un escaso margen, todo sea dicho) a Nicolás Sarkozy, el omnipresente presidente durante cinco años, que ocupó desde las páginas políticas por su deseo de "refundar el capitalismo" hasta la crónica rosa por su matrimonio con Carla Bruni. Pero la etapa de Sarkozy pasó a la historia y será el tiempo el que la tenga que juzgar, ahora Hollande es el nuevo inquilino del Elíseo.
En este mundo globalizado cada vez se sigue con mayor interés qué pasa en otros países, por las consecuencias que tendrá para el propio. Dos lecturas de cara a la Unión Europea deja la victoria de Hollande: una es un cambio de postura económica, ya que quiere combinar austeridad y crecimiento, con lo cual se avecina un nuevo marco de diálogo con Alemania, a la que la segunda economía de la 'eurozona' servirá de contra peso. Además de la lectura económica, la política es que la victoria del líder socialista puede suponer una nueva etapa para la izquierda europea.
Actualmente en la mayoría de los países europeas gobierna el centro-derecho y dentro de la actual crisis que afecta a todos los estamentos, desde políticos hasta sociales, la izquierda se encontraba dividida, con sus propios problemas y circunstancias en cada país, y sin un discurso unificado, sin una 'narrativa' tan poderosa como la de la derecha, que ha parecido la única alternativa reciente, pese a las numerosas voces críticas existentes. "Otra manera de hacer política es posible", decía José Antonio Griñán, que acaba de jurar su cargo como presidente en la Junta de Andalucía. Andalucía es de izquierdas, también lo es Francia y sus dirigentes, en un caso autonómicos y en otro nacionales, tienen que demostrar a la ciudadanía que la izquierda tiene discurso, tiene capacidad de actuación y de gestión y tiene liderazgo. La izquierda europea debe despertarse e ir creando ilusión en muchos ciudadanos, para no caer en los peligros de los extremismos de uno u otro signo, como ha pasado en las elecciones griegas o que el partido de Marine Le Pen sea la tercera fuerza política francesa. Afortunadamente en España eso no tenemos, aunque haya otras muchas cosas cuestionables y mejorables en nuestro país.
En este mundo globalizado cada vez se sigue con mayor interés qué pasa en otros países, por las consecuencias que tendrá para el propio. Dos lecturas de cara a la Unión Europea deja la victoria de Hollande: una es un cambio de postura económica, ya que quiere combinar austeridad y crecimiento, con lo cual se avecina un nuevo marco de diálogo con Alemania, a la que la segunda economía de la 'eurozona' servirá de contra peso. Además de la lectura económica, la política es que la victoria del líder socialista puede suponer una nueva etapa para la izquierda europea.
Actualmente en la mayoría de los países europeas gobierna el centro-derecho y dentro de la actual crisis que afecta a todos los estamentos, desde políticos hasta sociales, la izquierda se encontraba dividida, con sus propios problemas y circunstancias en cada país, y sin un discurso unificado, sin una 'narrativa' tan poderosa como la de la derecha, que ha parecido la única alternativa reciente, pese a las numerosas voces críticas existentes. "Otra manera de hacer política es posible", decía José Antonio Griñán, que acaba de jurar su cargo como presidente en la Junta de Andalucía. Andalucía es de izquierdas, también lo es Francia y sus dirigentes, en un caso autonómicos y en otro nacionales, tienen que demostrar a la ciudadanía que la izquierda tiene discurso, tiene capacidad de actuación y de gestión y tiene liderazgo. La izquierda europea debe despertarse e ir creando ilusión en muchos ciudadanos, para no caer en los peligros de los extremismos de uno u otro signo, como ha pasado en las elecciones griegas o que el partido de Marine Le Pen sea la tercera fuerza política francesa. Afortunadamente en España eso no tenemos, aunque haya otras muchas cosas cuestionables y mejorables en nuestro país.
martes, 1 de mayo de 2012
El Primero de Mayo
Esta mañana muchas personas han salido a las calles en sus distintas ciudades, con motivo del Primero de Mayo. En el Campo de Gibraltar el epicentro fue Algeciras. En los últimos meses se vienen incrementando las protestas ciudadanas, como consecuencia de las constantes medidas de recortes aplicadas por el Gobierno, en este caso del Partido Popular, que continúa, con mayor crudeza, las reformas iniciadas por el anterior Ejecutivo, del PSOE, guiadas siempre por 'estar a buenas' con los mercados y con las directrices de una Unión Europea liderada por el eje franco-alemán, especialmente por Angela Merkel, que se ha convertido últimamente en una de las dirigentes peor valoradas por la ciudadanía.
Las noticias se van acumulando y cada día son nuevas malas noticias: desde el aumento del desempleo hasta los recortes de derechos. Hoy se ha vivido un Primero de Mayo, el Día del Trabajo en conmemoración a unos trágicos sucesos acontecidos en Chicago en 1886, cuando se asesinó a trabajadores que se manifestaron para reivindicar la jornada laboral de ocho horas, muy intenso. La reforma laboral estuvo en el punto de mira de las críticas sindicales, dando a conocer que en solo dos meses de vigencia se han destruido 4.000 empleos diarios en España. Unos cifras dramáticas.
Posiblemente los detractores de estas medidas (que los hay y también usan las redes sociales y los medios 'modernos' a su alcance) consideren que no sale suficiente gente a la calle y que eso sea un fracaso o que se sientan decepcionadas con los sindicalistas o los partidos, porque no les representan. Sin quitarles parte de razón (para ser justos habría que saber cada caso en concreto), si no nos manifestamos, tanto en la calle como en los nuevos medios digitales, ¿qué nos queda?
Muchas cosas están pasando y muy rápido y aunque todo parece muy complejo a la hora de analizar, buscar culpables o justificar el menor o mayor acierto de las propuestas políticas, una cosa creo que prácticamente todo el mundo comparte en la actualidad: el panorama actual no nos gusta, hay que hacer algo. Y, peor aún, pinta tan negro que parece que aún no ha llegado lo peor. Mientras tanto, por lo menos, seguiremos informando, leyendo y escuchando, para intentar tener una visión, lo más completa, posible de todo lo que está pasando.
lunes, 30 de abril de 2012
Infoxicados
El rey pide perdón, Argentina expropia YPF, casi seis millones de parados, Guardiola deja el Barça y además Rihanna debuta en el cine. Esa frase forma parte de un mensaje de móvil que le mandé el otro día a un amigo...
Su respuesta fue que vivimos en un mundo cambiante, lo que hoy es noticia mañana está desfasado. Vivimos una época de crisis y no solo en lo económico, si no en general.
Comparto su reflexión porque es una de las ideas que más me preocupan en los últimos tiempos, no solo es la cantidad extraordinaria y relevante de sucesos que están pasando, si no la forma en la que se cuenta lo que pasa a través de los medios de comunicación de masas, en los que hay una absoluta mezcla de géneros, estilos, personajes, tendencias, formando a veces un caos absoluto, una cadena de acontecimientos, una feria informativa, una mezcla de espectáculo, información y opinión en la que uno, muchas veces, se siente más confuso que formado, más perdido que orientado... y además el nivel de información sobre cualquier tema crece con tal velocidad que así nos vamos a sentir infoxicados...
En esta avalancha, sobre todo en Internet, llega un momento en el que tenemos que tomar conciencia de lo que es realmente necesario e importante. Que la vida virtual no nos fastidie ni empobrezca nuestra vida real, para eso hay que adoptar una serie de hábitos cotidianos, otras maneras de relacionarnos con la tecnología, que defiendo y que nos pueden aportar muchas cosas, pero esta marea informativa llega a resultar asfixiante. Hay veces en la que apagas la televisión, desenchufas el ordenador y desconectas el móvil, tomas aire y te sientes mucho mejor. Ey, también hay una vida real ahí fuera...
jueves, 26 de abril de 2012
Un penalti fallido
El fútbol, como la vida, es imprevisible. Apenas 24 horas separan las dos fotografías que ilustran esta entrada. Ni el Barcelona ni el Real Madrid disputarán la final de la Liga de Campeones este año. Y, más allá de las rencillas o de los deseos de derrota mutua entre los más recalcitrantes, en el imaginario de muchos aficionados estaba el deseo de vivir, por primera vez, un encuentro de los dos rivales clásicos por excelencia del fútbol español, una nueva edición del clásico, pero esta vez a partido único y en disputa, no de la Copa del Rey, como en otros precedentes, si no para jugarse nada más y nada menos que la Copa que les coronaría como el mejor club de Europa en el año 2012.
Messi falló ayer un penalti en el intenso partido ante el Chelsea. El Barcelona empató por 2-2, pero el resultado de la ida hizo que el gol de Torres en el descuento les impidiera pasar a la final. Hace un rato se ha vivido otra semifinal de infarto en el Santiago Bernabeu. El 2-1 en el marcador suponía un 3-3 en el cómputo total, tras una segunda parte sin goles y la prórroga, se llegó a la tanda de penaltis. Cristiano Ronaldo falló el suyo. Las dos estrellas del fútbol mundial, los dos cracks, las piernas en las que se posan millones de ojos de espectadores de todo el mundo fallaron en sus lanzamientos.
Ni el Real Madrid ni el Barcelona jugarán este año la final de la Champions, en la que se enfrentarán el Chelsea y el Bayern de Munich, es decir, en clave nacional una disputa entre Inglaterra y Alemania. Las intermitencias de la vida, de la suerte, del gol y del fútbol. Pero, ¿quién no ha fallado un penalti? Como se dice popularmente, el mejor maestro echa un borrón.
lunes, 23 de abril de 2012
La necesidad de un libro
Un libro te necesita, como tú le necesitas a él. Hoy es el Día Mundial del Libro y sí, le voy a dedicar unas líneas a este objeto único en la cultura, necesario para la formación, imprescindible para el conocimiento. Para un amigo, un tesoro, al que le han dedicado muchas palabras de elogio. Aunque también vive tiempos de cambio en la era de la informática, Internet y las redes sociales. Pero no teman, siempre se seguirá leyendo, no importa tanto el formato, creo que ambos pueden coexistir, y soy favorable al libro electrónico, aunque personalmente me quedo con el encanto del libro de papel, ese que tiene olor y por el que el tiempo va pasando, como pasa sus hojas cada lector.
El libro tiene un componente romántico único, es una invitación, un puente, nos lleva a los lugares más insospechados quedándonos en el mismo sitio. Pese al tremendo impacto de la cultura audiovisual en nuestras vidas, especialmente para los más jóvenes, sigue siendo todo un placer estar en el rincón favorito de nuestras casas o al aire libre leyendo un libro, evocando sensaciones y lugares mediante palabras, sin necesidad de otros apoyos. El mundo bibliográfico es muy amplio y aunque los libros más leídos suelen ser de ficción, también hay un caudal de conocimiento increíble en obras de divulgación, de historia, en ensayos, en facsímiles, en ediciones historicistas, en bellos libros de arte, en coquetas ediciones de temas provocadores... el universo de los libros es (casi) tan amplio, variado e inagotable como el universo mismo.
¿Saben una cosa? Nuestras propias vidas se podrían contar mediante los libros. Desde las primeras lecturas infantiles, con personajes, muñecos, vampiros o princesas, después pasamos a los relatos infantiles, con la aproximación a maestros de la literatura como Julio Verne, Mark Twain o Daniel Dafoe. La edad universitaria y los gustos nos van a llevar por caminos muy diferentes, que abarcan desde la literatura medieval europea hasta los autores estadounidenses contemporáneos de moda. En el libro nos iremos encontrando y descubriendo, nos haremos haciendo, seguiremos creciendo y siempre tendremos necesidad, los lectores de verdad, los que necesitan la lectura como una función vital básica más, durante toda una vida. Incluso algunos, un poco insensatos, algo geniales e incluso con evidentes muestras de extravagancia mental, se atreverán (me incluyo) a intentar ser escritores, aunque solo sea en un blog o en las redes sociales.
Los formatos irán cambiando, como los tiempos, las sociedades y el propio ser humano, pero el libro tendrá la última palabra.
(Esta entrada está dedicada a Loli Ruiz, a quien siempre tengo un libro pendiente por dedicarle)
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