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sábado, 14 de julio de 2012

Las vueltas que da la vida


"Por tu amor
por ti perdí mi alegría,
loco estuve por tu amor,
antes tú no me querías
y ahora no te quiero yo.
¡Las vueltas que da la vida!"

(Fandango cantado por Paco Toronjo)

Tengan cuidado con las vueltas que da la vida, porque van mucho más rápido de lo que ustedes imaginan. El político al que votaron ayer hoy les dirá que no puede cumplir sus promesas electorales, pero que está haciendo lo correcto. Las ideas en las que creyó desde su infancia se han venido abajo, eran meros cuentos morales para evitar que lo inmundo entrara en sus cabezas, para sostenerles cuando les falte el aliento. Los amigos les defraudaron, los amores les engañaron, la vida se les hizo cuesta arriba. Quien te dijo que te amaba más que a su vida, que por ti lo daría todo, ahora te engaña, prostituye las promesas que te hizo y te hace sentirte fatal. No confíes en nada, ni siquiera en ti mismo, ni siquiera en la palabra. No busques, no camines, resígnate a contemplar el mundo, un estercolero sin ideas, sin ilusiones, donde el dinero es el único dios verdadero, la verdad está mancillada, los valores podridos y en decadencia y solo coleccionas una serie de desencantos. ¿Tu primer fracaso? Haber nacido... ¿el último? Haber leído este mensaje.

Perdonen el pesimismo. Buenas noches y buena suerte.

Nota a pie de página: El autor no se hace responsable de los comentarios vertidos por los diferentes 'yo' que adopte la misma persona que escriba estas líneas. De este elogio del pesimismo y de esta celebración del desencanto hay pasajes que comparto pero no soy tan radical (adviertan que hoy una diputada dijo que se jodan y estas letras no dejan de ser el espejo deformado en que le contesto), siempre hay un brote de esperanza, una flor entre la basura, un rayo de luz entre tanta oscuridad que nos acompaña... siempre acabamos saliendo adelante... Y ahora me voy a callar y que hable de nuevo Paco Toronjo... mientras haya un fandango para cantar una verdad seguirá habiendo esperanza en el pueblo, en la gente sencilla, que afortunadamente aún no está contaminada por todo lo malo, que es mucho...


"Cantando,
ya voy pa los setenta,
cincuenta años cantando,
pa mí ya el tiempo no cuenta,
y sigo con mi fandango
mientras mi corazón sienta".

(Fandango cantado por Paco Toronjo)

lunes, 18 de junio de 2012

La vida sigue igual


La forma de expresión es lo que va cambiando de unas épocas a otras, de unos países a otros, de culturas diferentes, subgrupos urbanos... Pero en lo esencial la vida es muy parecida en todos los tiempos. La tecnología nos deslumbra, las nuevas tecnologías son el juguete de estos tiempos, pero a veces parece que perdemos de vista que la condición humana es la misma, solo que se va renovando y sofisticando cada vez más... hasta grados que a veces resultan ridículos.

Esta canción ha envejecido muy bien y con su forma de expresión sencilla permite reflexionar sobre los valores que conforman la vida. Siempre hay por qué vivir, por qué luchar, siempre hay por quién sufrir y a quién amar... Pueden cambiar los tiempos, los gobiernos, las filosofías, los libros, los países pueden cambiar, anexionarse nuevos territorios o desaparecer... los ídolos de ayer serán sustituidos por los nuevos dioses del mañana, las crisis, las ilusiones, los proyectos y las curvas de todo tipo (de arriba a abajo y vuelta a subir en lo político, lo económico y  hasta lo amoroso) se sucederán... pero en el fondo la condición humana es casi siempre la misma.

Todos buscamos algo que nos aporte sentido, sentirnos queridos. Nuestras obras quedan y nosotros acabamos pasando en el mundo. El ser humano siempre tendrá la necesidad de expresarse, de hacerse preguntas, de conocerse a sí mismo y a los demás... y nunca se dará por satisfecho, porque en eso consiste estar vivo. Y ahora que cante Julio Iglesias y nos recuerde que, por muy sofisticados que nos pongamos y haya tantos millones de datos nuevos y vivamos 'infoxicados', en lo esencial, en lo básico, en lo importante... la vida sigue igual.

lunes, 30 de abril de 2012

Infoxicados


El rey pide perdón, Argentina expropia YPF, casi seis millones de parados, Guardiola deja el Barça y además Rihanna debuta en el cine. Esa frase forma parte de un mensaje de móvil que le mandé el otro día a un amigo...

Su respuesta fue que vivimos en un mundo cambiante, lo que hoy es noticia mañana está desfasado. Vivimos una época de crisis y no solo en lo económico, si no en general.

Comparto su reflexión porque es una de las ideas que más me preocupan en los últimos tiempos, no solo es la cantidad extraordinaria y relevante de sucesos que están pasando, si no la forma en la que se cuenta lo que pasa a través de los medios de comunicación de masas, en los que hay una absoluta mezcla de géneros, estilos, personajes, tendencias, formando a veces un caos absoluto, una cadena de acontecimientos, una feria informativa, una mezcla de espectáculo, información y opinión en la que uno, muchas veces, se siente más confuso que formado, más perdido que orientado... y además el nivel de información sobre cualquier tema crece con tal velocidad que así nos vamos a sentir infoxicados...

En esta avalancha, sobre todo en Internet, llega un momento en el que tenemos que tomar conciencia de lo que es realmente necesario e importante. Que la vida virtual no nos fastidie ni empobrezca nuestra vida real, para eso hay que adoptar una serie de hábitos cotidianos, otras maneras de relacionarnos con la tecnología, que defiendo y que nos pueden aportar muchas cosas, pero esta marea informativa llega a resultar asfixiante. Hay veces en la que apagas la televisión, desenchufas el ordenador y desconectas el móvil, tomas aire y te sientes mucho mejor. Ey, también hay una vida real ahí fuera...

viernes, 6 de abril de 2012

Match Point y la suerte


'Match Point', de Woody Allen, rodada en 2005, es una película que habla sobre la suerte. El brillante comienzo nos plantea una metáfora, en el campo del deporte, de la influencia de la suerte en el transcurso de los acontecimientos. Y la voz en off, de una manera realista y descarnada, nos intenta hacer ver que en la vida hay una gran cantidad de variables que quedan fuera de nuestro control.

Una obsesión del ser humano, una obsesión de todos, es tener el control sobre las cosas. Cuando van pasando los años y tomas conciencia del mundo que te rodea, ves muchos aspectos que no te gustan, muchas corrientes que te influyen, muchas ideas ocultas que te inoculan, muchos miedos que no te dejan andar... Entonces construimos una torre de marfil, más o menos blindada, con mayor o menor grado de aperturismo, pero es el lugar en el que nos refugiamos. Aquí todo tiene sentido. Aquí todo está en orden. Yo decido. Yo doy los pasos. Y todo está bajo mi control.

Te equivocas, querido amigo. La suerte también marcará tus pasos. La vida no es el cine, no siempre hay un final feliz. Pon de tu parte, esfuérzate, lucha, sigue adelante, enfoca el problema desde distintos puntos de vista... pero gran parte de las cosas en las que crees no son más que una construcción en tu cabeza, un intento de poner orden en el caos, una manera de mantener la salud mental antes de aceptar que la suerte, el azar, el destino también van a tener una responsabilidad enorme en todo aquello que nos pase. En lo laboral, en lo físico, en lo social, en lo emocional...

Por eso, cuando nace un niño en 'Match Point' sus familiares no piden que tenga mucho talento cuando sea adulto para poder, como desea su abuelo, hacer cosas fabulosas. Su tío, más pragmático, desea simplemente que la suerte le acompañe.

sábado, 31 de marzo de 2012

Lucha de gigantes


De vez en cuando busco una canción que resuma bien un sentimiento, que refleje mi manera de ver el mundo en ese momento y publicarla, compartirla, dejándola así para el recuerdo. Mi canción de marzo de 2011 fue 'Send in the clowns', del musical 'A little night music', de Stephen Sondheim. Un año más tarde sé que esta canción de Nacha Pop, 'Lucha de gigantes', define con bastante acierto el momento que estoy viviendo, que estamos viviendo. Sin entrar en detalles, desde lo local hasta lo nacional, de lo emocional a lo político, cada vez vamos tomando más conciencia de que nos toca vivir una lucha de gigantes. Y no es fácil aceptarlo, pero tarde o temprano hay que hacerlo.

"Un duelo salvaje advierte lo cerca que ando de entrar en un mundo descomunal, siento mi fragilidad".

Para los datos ya están las hemerotecas, para el fervor instantáneo, para la chispa de la vida de cada día ya tenemos todas las redes sociales, para las crónicas miren los periódicos... esto no funciona así, esto es diferente. Se trata de captar sensaciones, de acumular vivencias, de intentar ordenar la vida (tarea inútil) en capítulos y de ponerles canciones como si fueran marcapáginas, indicadores de lo que hoy sentí. No estoy mal, en verdad estoy bastante bien, pero no dejo de ver muchas cosas a mi alrededor que no me gustan. Lo extraordinario se ha vuelto cotidiano. Vemos escenas que hace apenas años e incluso meses parecían impensables. Las malas noticias de hoy son las buenas de mañana. Y lo peor de todo es que parece que esta lucha de gigantes no haya hecho más que comenzar...

Pero, si lo hacemos sin miedo, seguro que será más fácil plantarle cara a este terrible monstruo, que tanto nos asusta. Y si estamos acompañados para hacer frente a lo que venga, unidos, manteniendo nuestras posiciones, reivindicando aún más nuestros derechos, estaremos mejor pertrechados para esta enorme tormenta que ha estallado. Y si, finalmente, eres tú y estás junto a mí y los dos lo tenemos claro... seguro que se hará más llevadera esta lucha de gigantes nuestra de cada día.

jueves, 23 de febrero de 2012

La extrañeza de la vida


El tiempo sigue pasando, uno va acumulando información, conocimientos, experiencias y muchas veces tiene la sensación de que, cuanto más aprende, cuanto más camina, menos sabe. Con los años, al menos a mí me pasa, la vida va pareciendo cada vez más extraña. Los seres humanos, que podemos aspirar a tantas cosas, a su vez somos seres muy limitados y la vida nos viene grande por todas partes, nos excede. Nos resulta imposible aprehenderla, nos abruma y no podemos controlarla, la vida se sale por todas partes... por eso necesitamos poner orden en el caos.

Recurremos al lenguaje, a los valores, a nuestros principios para evitar que el torbellino de la vida no nos lleve por delante. Esta época es esencialmente peligrosa para los sensibles, que quizás nunca han tenido tanta conciencia de su sensibilidad como ahora. Cada persona es un mundo, vive sus circunstancias y tiene sus valores, aunque como sociedad el ser humano está ya muy de vuelta, han caído muchos imperios, ideologías, religiones, viejos ídolos que se sustituyen por nuevos. Pero en esta sociedad de tecnocracia parece que el dinero es el único dios verdadero, el ser humano un mero producto y las relaciones personales se basan en el utilitarismo y el beneficio. El hombre es un lobo para el hombre. Nada importa. Vivamos el presente. Celebremos la codicia, el fin de los tiempos, la ruina moral...

Uno recurre a las palabras porque no tiene otra manera de expresarse. La vida es tan compleja que no podemos captar todo lo que está pasando. Solo nos llega una mínima parte, solo recordamos una pequeña parte de todo lo que acontece en nuestra vida y, a su vez, solo podemos expresar y compartir muy poco. Pero eso no debe resultar desalentador, si no estimulante. Me niego a adorar al dinero, me niego a pensar que el hombre es un lobo para el hombro, me resisto a caer en la apatía, en el victimismo, en la desgana, en la basura mediática, en revolcarme en mis miedos e inseguridades, en pensar mal de los demás, en buscar la paja en el ojo ajeno sin ver la viga en el propio, a vertir en las redes sociales una supuesta actitud posmoderna de estar de vuelta de todo, a buscar el fallo en cualquier producto cultural en vez de dejarme llevar por la emoción...

Afortunadamente no hay dos vidas iguales. Afortunadamente el ser humano se está renovando constantemente. No creo que la sociedad actual sea mejor que la de, por ejemplo, hace 2.000 años... ni tampoco peor. Somos los mismos envueltos en novedad (Morenamía, de Miguel Bosé). No nos gastamos, no damos todo lo que podemos dar de sí, nuestras pequeñas miserias, nuestras amargas decepciones, nuestros sinsabores y nuestra nada cotidiana nos impiden disfrutar del momento, de celebrar la existencia, de quedarnos con lo realmente importante... qué lástima que seamos tan incapaces de diferenciar lo accesorio de lo verdaderamente importante...

Siempre merece la pena la vida. Me despido, en esta noche del 22-02-2012, con tantos dos, con una preciosa canción de Silvio Rodríguez, en la versión de Ainhoa Arteta. Me resisto al pesimismo y mira que hay motivos... pero ahí está siempre la vida. Nosotros nos vamos, pero ella sigue...

lunes, 26 de diciembre de 2011

El sentido de la vida


Hoy, día de Navidad, he visto dos películas muy diferentes entre sí, tanto por época como por concepto y estética. Primero vi con mis padres 'Vacaciones en Roma', deliciosa comedia en la que Audrey Hepburn brilla y llena la pantalla, en una capital de Italia encantadora, de postal, en la que nada malo puede suceder. Después he visto con mi amiga Loli 'El sentido de la vida', cuarta y última aventura cinematográfica del políticamente incorrecto grupo Monty Python. En esta entrada no voy a hablar de la película, aunque me reí con sus ironías, su visión ácida de la vida y su crítica de la sociedad británica (que se pueda extrapolar al resto del mundo) en muchos aspectos: religioso, militar, social, político, capitalista... Muy divertida, para nada es la típica película navideña, más bien sería el reverso petardo de 'Qué bello es vivir'.

Así que, sin ser nada pretencioso, esta noche escribiré sobre el que sea, quizás, el tema por excelencia. Del sentido de la vida. Vamos allá. Resulta curioso a veces tomar conciencia de la propia vida, de la existencia. Yo personalmente creo que la tuve bastante tardía, apenas conservo recuerdos infantiles (pero eso ya es otra historia). Con todas nuestras diferencias, que son enormes y en muchos casos irreconciliables, la vida de cada ser humano tiene elementos comunes con los de otros, que hacen que se puedan extrapolar una serie de temas universales, básicos, que configuran la condición humana (amor, vida, sexo, muerte, deseo, proyectos, conflictos, ilusiones, amistad, alegrías, esperanzas, crisis, engaños, ascensos y caídas). Después la formación, los gustos, los intereses, la manera de ver el mundo, si somos religiosos o no (y de qué religión somos o en qué forma la practicamos), la cultura... irán formándonos a cada uno como personas y hará que seamos tan diferentes y que empaticemos con unos en lugar de con otros.

Hace poco en la sección de Psicología de El País Semanal leí unas palabras sencillas, pero a su vez impactantes y valiosas: "El que no sabe para qué vive, el que no tiene un objetivo en la vida ya tiene uno: encontrarlo". De maneras muy diversas, claro, pero una de las características que conforman al ser humano, y le hacen ser como es, es la conciencia de la trascendencia. Oscilamos entre el cielo y el suelo. Aspiramos a lo mejor y muchas veces somos un fracaso.Vivimos en un constante equilibrio inestable entre lo que pensamos, lo que queremos, lo que decimos, lo que hacemos y lo que somos... Hay tanta pequeña vanidad en nuestra tonta humanidad enceguecida... como cantaría Eladia Blázquez.

Algunas ideas tomadas de aquí o de allí, pero que comparto. El mundo continúa, los que no seguimos somos nosotros. Nada tiene demasiada importancia, para la humanidad, el mundo o para el universo, pero para mí que estoy vivo y estoy en un aquí y un ahora concretos mi mundo es lo más valioso. Todos nos necesitamos. Merece la pena seguir adelante. Sigamos caminando, aunque siempre tenemos que contar con que somos falibles, somos polvo, somos basura, pero también somos proyecto, somos futuro, somos palabra, somos cultura, somos memoria, somos apoyo y somos parte de la historia del mundo. Cada uno va construyendo su mundo y su historia. Casi ninguna tarea puede darse por acabada. Nunca podemos darnos por vencidos... Si tuviera más talento y más capacidad, intentaría desarrollar estas ideas en libros, proyectos o entradas en blogs, pero creo que bastante se ha dicho ya. Y se seguirá diciendo. Que tome la palabra ella, La Negra Sosa, que en esta canción, si no dice cuál es el sentido de la vida (no creo que exista en un sentido absoluto, cada uno va encontrando 'bolsas de sentido' a lo largo de una existencia, que en muchos casos pueden ser asumibles por una sociedad o una cultura, en un deseo de universalidad), pero en todo caso se aproxima bastante a cómo lo veo yo...

Honrar la vida. Buenas noches. Buena suerte. Y feliz Navidad.

martes, 15 de noviembre de 2011

La extrañeza de la vida

¿Qué hace un casto en un motel, qué hace un genio en un cuartel?


Más triste que un torero del otro lado del telón de acero...


Estas dos canciones de Joaquín Sabina y de Ricardo Arjona son canciones de amor, cantadas desde el sinsentido que experimenta el amante cuando no está junto a la persona amada. Pero a raíz de este sentimiento amoroso ambos hilvanan numerosas metáforas, comparaciones y preguntas que nos llevan a darnos cuenta de la extrañeza de la vida. Aunque ahora esté de moda una cierta actitud vital de pasotismo, de desencanto, de descrédito, de apatía emocional, en resumen, de estar de vuelta de todo... la vida no deja de resulta extraña. Siempre. No lo hemos visto todo, ni mucho menos.

Inútil como el semen de los ahorcados, como el libro del porvenir... canta el Flaco de Úbeda. ¿Qué hace un hippy en la oficina, una orca en la piscina, una monja en Carnaval?, se pregunta el cantautor guatemalteca. Aunque estemos preparados para muchas cosas, aunque hayamos vivido, aprendido, aunque tengamos amplitud de miras y hayamos pasado por las experiencias más diversas... la vida siempre resulta extraña. Siempre está por hacerse. Cuando nosotros tiramos por un camino, ella nos lleva por otro... por eso es tan imprevisible, por eso es tan compleja, por eso es tan fascinante y por eso no sirve tener todos los datos para entenderla... ni siquiera el arte y la cultura llegan a aprehenderla... solo queda vivirla. Extraño y loco mundo...

miércoles, 19 de octubre de 2011

El sueño imposible

El ser humano lleva toda la vida expresándose. Y esas mismas palabras que ahora yo uso las emplearon otros hace muchísimos años. Y, después de mí, muchos otros serán las que las sigan empleando. Durante siglos. Así es y así tendrá que ser. Esas mismas palabras, los sentimientos, el modo en el que lo expresamos e intentamos ver el mundo irán cambiando, pero en nuestro interior hay algo que permanece. No creo que esta época sea mejor o peor que otras. Simplemente es diferente, es muy compleja y hay tanto ruido que muchas veces cuesta escuchar nada.

Los medios de comunicación, las redes sociales, el cuestionamiento de los valores imperantes, la 'crisis', palabra que ha venido para quedarse, el desencanto, las tribus urbanas, la política, el cine, la moda, la economía, el arte... todo eso es enorme, constante, absoluto y casi globalizador. Pero tampoco vale. El ser humano nunca se sacia. Nunca le vale todo. Siempre quiere ir un paso más allá. La idea más radical sería: 'me suicido porque nada tiene sentido'. Pero es más valiente seguir adelante, plantarle cara al mundo, ser un quijote, seguir caminando, aún siendo consciente de que las cosas que nos contaban cuando éramos niños, en gran medida, son sueños imposibles, esos cuentos adorables, esos relatos morales en los que los buenos siempre triunfaban... no siempre son reales. Luego aparece la realidad con toda su crudeza...

Pero en esta madrugada del 19 de octubre, en un mundo tan cambiante, tan complejo y caótico en el que tantas veces me siento perdido (por mucho que intentemos aferrarnos a los 'mapas mentales' para darles sentido) reivindico, mediante la música, la utopía. La bendita locura. El sinsentido. Las ganas de seguir adelante. Luchar por un noble ideal, sufrir el dolor insufrible... de todo eso y mucho más es capaz el ser humano. Quizás no uno en concreto, pero sí muchos... la vida continuará siempre. Los que no continuaremos seremos nosotros. Pero, para eso, aún falta un poco...


jueves, 23 de junio de 2011

Deseos por San Juan


Nuestra sociedad sigue girando en torno a sus tradiciones, creencias y ritos. Aunque nos hayamos vuelto tan contemporáneos, con nuestros ipods, iphones y estemos en decenas de redes sociales (in crescendo), de vez en cuando gusta reencontrarse con nuestra parte más ancestral, más ritual, cuando la sociedad era diferente, mucho menos sofisticada, pero también con otros encantos (y otros problemas, claro). La noche de San Juan es una noche ideal en el año para los idealistas, para los jóvenes de pensamiento, para los indignados, claro que sí. ¿Por qué? Porque hay en San Juan algo trascendente, algo inconformista, algo provocador.

San Juan, para mí, es deseo de cambio. Es una hoguera purificadora en la que queremos quemar todo aquello que no nos gusta de nosotros ni del mundo. Si todos los ciudadanos escribieran en un papel las cosas que detestan de esta sociedad (otro sistema es posible) y las fueran depositando en las hogueras, igual no serviría de nada desde un punto de vista práctico, pero simbólicamente les ayudaría a intentar pelear más por conseguirlas en el día a día. Un mundo más justo, más sencillo, más libre, menos burocratizado. No hay por qué irse a los grandes temas ni conflictos mundiales (tantos, tan variados y tan complejos), si no que en nuestros reducidos entornos cotidianos también podemos introducir elementos para cambiarlos, para mejorarlos, para sanearlos.

Llegamos a San Juan cansados. Casi la mitad del año nos ha traído hasta aquí. En sus arenas, en su fuego, en sus olas buscamos purificarnos, cambiar, ser mejores, encontrar fuerzas para todo lo que nos quedan en esta segunda parte del 2011. Y mira que pasarán cosas. Pero en ese fuego podemos dejar atrás miedos y frustraciones, tristezas y desencantos. Viejos amores. Ideas obsoletas. Proyectos fracasados. Renovémonos por dentro, volvamos a esta mitología de San Juan (aunque no es necesaria, tampoco, cualquier día es bueno para cambiar, uno puede inventar su propia mitología).

Y tras estas breves reflexiones 'sanjuaneras' no puedo dejar de compartir al maestro, a Joan Manuel Serrat, que desde hace años pone la 'banda sonora' a mi noche de San Juan con esta preciosa canción 'Fiesta', en la que nos recuerda que, al menos por unas horas, todos somos iguales...

miércoles, 11 de mayo de 2011

Nella fantasia (reflexión con un toque optimista)

Nadie pasa por este mundo como si nada. La vida es un proceso enormemente complejo. Decía Paul Auster que la vida es el tiempo que transcurre entre nacer y morir y lo que pasa en medio no tiene demasiado sentido. Y mira que pasan cosan. También dice que una vida sólo es reducible y comprensible en sí misma. Constantemente estamos en contacto con palabras como muerte, vida, nacimiento, dolor, pena, sentimiento. Pero son solo eso: palabras escritas en un blog. Ahora, cuando son hechos, cuando son vivencias, cuando son sentimientos, son tantas cosas que no pueden expresarse.

Parece que está todo dicho ya. Ni mucho menos. La vida se renueva cada día. Mientras estás leyendo estas líneas un nuevo ser humano acaba de venir al mundo, un chico roba su primer beso a una chica, dos adversarios políticos debaten y se insultan mutuamente, alguien siente que nada tiene sentido, un anciano se emociona recordando sus vivencias de juventud y una mujer misteriosa rompe la calma de la noche con una risa misteriosa. Todo está pasando a la vez, pero no podemos pensarlo. No podemos visualizar todo ni fantasear con todo lo posible y lo imposible. Ni siquiera los genios más preclaros han podido hurgar en todos los múltiples recovecos del alma humana. Tampoco sentirlos ni explorarlos. La vida es enorme, misteriosa, fascinante, única, increíble, ecléctica, excesiva, compleja, emocional, tan llena de cosas y en ella te puedes sentir tan vacío, tan perdido, tan lleno de dudas y miedos, sentir todo y nada en el mismo minuto...

Pero ese camino se hará más llevadero si hay una persona al lado. Da igual quien sea. Da lo mismo que sea un amante, una madre, un amigo, un novio o un desconocido. Siempre he confiado en la bondad de los desconocidos, dice Blanche DuBois en Un tranvía llamado deseo. Esta vida es muy compleja y aunque viviéramos cien años, aunque pudiéramos viajar a todos los países, conocer todas las culturas, sentir, hacer el amor con diversos amantes, practicar todos los deportes, investigar las ciencias, retener toda la información que hay en Internet y descubrir todas las religiones existentes... no dejaríamos de seguir buscándonos a nosotros mismos. El hombre nunca se da por satisfecho, no lo hice en el pasado, no lo hace ahora (con la que está cayendo) y no lo hará jamás. Es la condición humana. Nunca está todo dicho, nunca se está de vuelta de todo (aunque haya tanta pose al respecto), nunca se tienen todas las respuestas. Ni se tendrán. Ni falta que hace...

Ni la ciencia ni la religión ni el arte tienen el discurso definitivo, la salvación, lo que pueda consolarte. Ni siquiera en los demás. Posiblemente ni en ti mismo lo encontrarás. Pero hay que seguir buscando, caminando siempre. No conformarse, no resignarse. Hay otros mundos, pero están en este. Estés pasando por un momento pletórico o por un momento desastroso, recuerda que la vida siempre se abre paso. Continuamos nuestro camino, convencidos o por pura inercia, exultantes por tener un nuevo amor o desorientados en todos los aspectos. Pero la vida continúa siempre. Los que no seguimos somos nosotros cuando nos llega la hora de cruzar la puerta que todos, tarde o temprano, tendremos que cruzar...

El arte explica mejor la vida que la ciencia, el periodismo o incluso la filosofía. El sentimiento que me aporta una canción es tan profundo, tan hondo, tan lleno de matices... que es muy difícil incluso de explicar. Necesitamos sentir, necesitamos un hombro en el que apoyarnos, una sonrisa amiga, para hacer más llevadero el camino en este valle de lágrimas, en este paraíso en la tierra, en esta suma constante de hechos, circunstancias, altos y bajos, claros y oscuros que conforman una vida, con todo lo que ello supone.

En una noche como otra cualquiera la voz de Sarah Brightman resulta balsámica. Y nos recuerda que en la fantasía ve un mundo claro, donde la noche es menos oscura. Querido lector te invito a olvidarte por un segundo de la crisis, del paro, del terror, de la violencia, de la guerra, de la injusticia, del ruido vocinglero de la campaña electoral, de ti mismo, de los demás, del caos mundano, de la vida y hasta de la muerte... solo cierra los ojos y escucha. Nella fantasía... Buenas noches y buena suerte


lunes, 9 de mayo de 2011

Cambalache, siglo XXI (reflexión con un toque pesimista)

El tango 'Cambalache' es una feroz sátira, una irónica mirada no sólo a una sociedad concreta, si no al mundo entero. Su comienzo ya es potente: 'Que el mundo fue y será una porquería ya lo sé, en el 506 y en el 2000 también'. Siempre me ha gustado este tango, así como las canciones-contenedor de Sabina o las películas corales, en las que vemos fragmentos de realidad, pequeños trazos de vida de múltiples personajes, quedándonos con una impresión general de cada uno de ellos, sin llegar a entender a ninguno en profundidad.

"Todo es igual, nada es mejor, lo mismo un burro que un gran profesor" sigue diciendo el tango, compuesto por Enrique Santos Discépolo en el año 1934. Es significativo que esta canción viera la luz en plena época de entreguerras, cuando el mundo había vivido la Gran Guerra y los locos años 20. Pero esta canción no ha perdido en nada su actualidad, al contrario, en youtube pueden encontrarse vídeos, como el que sigue, que la ilustren con imágenes de este loco mundo en el que vivimos.

¿Loco mundo? Igual en todas las épocas el ser humano ha tenido la sensación de que su época es la peor (o dándole la vuelta la mejor) época posible. Ésta en la que vivimos es sumamente interesante, pero a la vez caótica, cansina, redundante y ecléctica. El fin de la historia, posmodernidad, la tiranía de la mediocridad, muchas voces hablando, demasiado ruido, poco sentido, yo defiendo "mi verdad", tu defiendes "tu verdad", multiculturalismo, choque de civilizaciones, la dictadura del relativismo. Tan mala es la falta de información y la censura como la sobreinformación, que nos atonta e idiotiza con su ruido presuntamente democrático en el que se acaba por no oír nada. ¿Protagonistas? Bin Laden, Sarkozy y Carla Bruni, Cristiano Ronaldo, Belén Esteban, Obama y Lady Gaga. Ahí vamos...

"Allá en el horno nos vamos a encontrar", sigue diciendo el tanguista.. y es que este mundo es un loco cambalache, caótico, fascinante, absurdo, único, pero también es el único mundo que tenemos (y es tan grande, tan grande que en una vida entera dedicada a viajar sólo podríamos conocer una mímina parte de este planeta azul y verde). "Soñarás con otro mundo, pero te vas a despertar una y otra vez en este", dice uno de los personajes de 'La mujer del anarquista'.



Nota: el reverso optimista de esta canción sería 'No hay nadie como tú' de Calle 13 (2008)

viernes, 1 de abril de 2011

¿Para qué ha servido marzo? - Que entren los payasos

¿Para qué ha servido marzo? ¿Qué importancia tiene un mes concreto en nuestras vidas? ¿Hemos aprendido algo?


Por diversas circunstancias este mes de marzo ha sido intenso. Realmente del día 1 a hoy, día 31, que llega a su fin, sigo siendo el mismo y no ha habido ningún cambio sustancial en mi vida, pero vas incorporando las vivencias del día a día, las circunstancias, todo eso nos va configurando, nos lleva a ser quienes somos. Todos somos una extraña y compleja mezcla, el resultado de millones de estímulos, de las conversaciones que mantenemos, de los libros que leemos, de las películas que hemos visto, de las canciones que escuchamos. Sacos de emociones, polvo con voluntad de poder, brillantes y miserables, luces y sombras. Inmensamente complejos y, en lo más hondo, en lo más profundo, en lo que somos, prácticamente nos parecemos mucho, porque andamos buscando las mismas cosas.

Sinceramente pienso que la vida da motivos tanto para el pesimista como para el optimista. Dependiendo de la mirada que adoptas te puede resultar la experiencia más fascinante y fabulosa de la tierra o el camino más amargo, doloroso e insoportable que pueda imaginarse. Una de las sensaciones personales que he tenido este mes, como me comentaba  una amiga, es que están pasando muchas cosas, están pasando tantas cosas y tan rápido que nos cuesta asimilarlas. Pararse un momento y pensar, analizarlas con distancia, extraer conclusiones, valorar.

El ritmo de vida nos exige resultados, productividad, estar centrados en nuestras respectivas rutinas diarias. Y uno a veces se pregunta: ¿hacia dónde vamos? Puf, pregunta demasiado ambigua, abstracta y compleja. Pero vamos a preguntas más concretas, aunque igualmente complejas: ¿somos mejores ahora que los seres humanos que habitaron la tierra antes? ¿Qué puede hacer el hombre para vencer el desencanto? ¿Merece la pena votar? ¿Para qué servirán las actuales revueltas y revoluciones en distintas partes del planeta? ¿Hemos aprendido algo después de tanto tiempo navegando en este valle de lágrimas?

Demasiadas preguntas y un tono, lo confieso, melancólico y hasta tristón en el mes en el que nos dejó Elizabeth Taylor. Demasiadas preguntas, demasiado complejo todo, demasiado ruido. Pese a todo ello sé que quiero seguir haciéndome preguntas, viendo películas, disfrutando con mis amigos e intentando sacarle el máximo partido a este 2011 que no ha hecho más que empezar y que ya deja atrás, para siempre (cuánto pesa esa palabra) su primer trimestre.

Voy terminando. Gracias a las nuevas opciones de los blogs (la tecnología nos ayuda en tantos aspectos) puedo subir vídeos de nuevo vídeos con comodidad. Comparto esta canción que me ha acompañado en los últimos días, reconozco que en parte ha marcado mi tono vital y anímico de los últimos días (tranquilos, siempre vuelvo a Lady Gaga,ja,ja).

'Send in the clowns' podría traducirse por 'que entren los payasos', en alusión a una expresión del mundo del circo relativa a que, cuando pasa algo no previsto en la pista, hay algún problema, para distraer la atención del público se pide que entren los payasos a escena, que empiecen los chistes. Es decir: una vía de escape para olvidar algo que no va como tiene que ir. La canción la canta el personaje de Desiré en el musical 'A little night music' de Stephen Sondheim y reflexiona sobre su vida amorosa, su carrera de actriz cuestionándose muchas cosas. Esta canción capta uno de esos momentos vitales en los que paramos el ritmo endiablado en el que vivimos, salimos del aquí y del ahora y nos empezamos a hacer preguntas, mirando atrás y cuestionándonos muchas cosas.

¿Para qué ha servido marzo? Para muchas cosas, aunque ahora mismo ni siquiera sea capaz de verbalizarlas o de darme cuenta de ellas. Seguro que para aprender, para seguir creciendo, para tener más herramientas y recursos con los que continuar caminando. Si bien el ambiente general está en contra del optimismo (ERES, miles de personas al paro, crisis, guerra civil en Libia, revueltas en el mundo árabe, la situación en Costa de Marfil, crisis nuclear en Japón)... hay que esforzarse para seguir encontrando la esperanza. Por buscar el arco iris. El futuro. La alegría. Mientras tanto, que entren los payasos...

miércoles, 23 de febrero de 2011

La sonrisa de la democracia

Hoy, 23 de febrero, de 2011, se cumplen treinta años del intento de golpe de Estado de Tejero. Cuando tuvo lugar, yo era un bebé, solo tenía unos meses. Los medios de comunicación nacionales han dedicado gran protagonismo a esta noticia, por su relevancia en la historia reciente de España, por la importancia de sus protagonistas y porque tantos años después sigue siendo un hecho relevante, al que los historiadores vuelven y se cree que aún quedan cosas por contarse de aquellos acontecimientos. Pero en esta entrada no quiero hablar del golpe, si no de un estado de ánimo y de unas ideas que pueden valer para nuestros tiempos.

He querido ilustrar esta entrada, en lugar de con las míticas imágenes de Tejero en el Congreso de los Diputados, con la ilustración de una manifestación democrática. Estas fotografías ya se han convertido en reflejo de toda una época y la cara de ese niño representa la cara de un país que quería sacudirse mucho gris, que caminaba lento y quería echar a correr, que estaba flipando por lo que tenía que venir y que se sentía en un momento único.

Muchas cosas han pasado en estos treinta años, a todos los niveles: económico, político, religioso, social... Algunos elementos cotidianos de nuestras vidas, como el teléfono móvil o facebook, no existían. Me cuesta trabajo abstraerme, porque ahora se nos impone un ritmo de vida tan rápido en el que parece que las cosas siempre han estado ahí. Esta entrada no pretende mitificar esa época, sabemos que hay luces y sombras, aspectos destacados y otros censurables, en todas las etapas históricas, pero habría que rescatar algunos aspectos de la transición.

Sin necesidad de profundizar en las noticias, desde hace años, tanto a nivel local como internacional, nos invade la sensación de un continuo ruido. Asesinatos, grupos terroristas, miedo en las venas, protestas políticas, constantes casos de corrupción, acusaciones mutuas entre los grandes partidos, imputados que sacan pecho, falta de pudor y de vergüenza, polarización, catálogo de las ofensas del otro... creando un estado de crisis y de crispación. No creo que los españoles de hace treinta años, en general, fueran mejores que nosotros, tampoco peores, pero sí tenían una ilusión que estos tiempos de tanto escepticismo han ido rebajando por culpa de infinidad de cosas que estamos acostumbrados a ver cada día, aunque muchas de ellas no las entendemos.

Algo que me parece interesante, hermoso y noble es la idea de la unidad. Unirse no implica aceptar todo del otro, podemos estar juntos, pero reconociendo, asumiendo y respetando nuestras diferencias. La transición española se considera modélica porque pudo ser un baño de sangre o mucho más convulsa, pero contó con protagonistas que tuvieron altura de miras y consideraron que todos tenían que poner de su parte por el bien común. Me gustan mucho estas grandes ideas generalistas, aunque luego llevarlas a la práctica es otra cosa (si no se ponen de acuerdo ni en una reunión de vecinos, ¿cómo hacer para entendernos?).

De todos modos, con todas sus miserias, sus problemas, errores y dudas, con todo lo mejorable, creo que la democracia es el mejor sistema que se nos ha ocurrido. Al menos de momento. Igual sería mejor la ciberdemocracia, pero eso sería otra historia. Todo es sumamente complejo y nos desborda el momento, es difícil abstraerse y analizar los rasgos que definen una época, pero en esta, tan caótica, individualista y con esta crisis que ha venido para quedarse, no estaría mal mirar de lejos, con más nostalgia que mitomanía, los días en los que la democracia empezaba a mostrar su sonrisa. Ahora, más bien, está cabizbaja o tiene una mala tarde... pero esa mala tarde dura ya mucho tiempo.

lunes, 14 de febrero de 2011

Palabras por San Valentín

Esta entrada no va dirigida a nadie en concreto, pero va dirigida a todos. No puedo personalizar en nadie porque a nadie amo en estos momentos. Primer error, visión del amor como el amor de pareja. Desde niños nos van contando cuentos de príncipes y princesas (más adelante descubrimos que también hay príncipes y príncipes y princesas y princesas). En nuestras mentes infantiles se va formando la idea del amor como el amor romántico, de pareja, ese que le da sentido a todo, ese por el que se siguen componiendo canciones, se siguen grabando películas o se sigue uno levantando cada día. "Se lo dedico a mi mujer y a mi hijo, que hacen que amanezca con una sonrisa cada día".
Pero de esto va la cosa. Un poco más mayor puedes sentir, si has ido acumulando experiencias que no llegaron a buen puerto, la sensación de que no estás hecho para el amor. Entramos en el bucle anti: anti-amor, sólo quiero sexo, prefiero no complicarme, no tiene sentido, no está hecho para mí, qué asco dan los demás y sus pasteleos. Hasta que alguien te vuelve a hacer tilín, hasta que sientes que todo gira y empieza de nuevo. Me considero autosuficiente, después de toda la experiencia acumulado y vuelvo a tropezar con la misma piedra. ¿Saldrá bien? ¿Seremos para toda la vida? ¿Merece la pena irnos a vivir juntos? ¿Qué haremos este día por San Valentín?
El amor de pareja está genial, pero como ahora mismo no la tengo quiero hablaros de otras formas de amor. Amar también puede ser sonreír en vez de amargarse, tener ganas de hacer cosas en lugar de cerrarse en uno mismo, reencontrarse con viejos amigos o hacer nuevos en lugar de sentir que mi vida está cerrada. En definitiva, amar es una actitud, es sentirse vivo, abierto a las emociones, conocedor de que hay infinitos problemas (la lista sería larguísima), pero que merece la pena seguir caminando. Aunque no se llegue a ninguna parte...
Estés enamorados o no, estéis pasados de vuelta o seáis románticos enamorizados, tengáis ganas de encontrar a la media naranja o pasáis de esos rollos, os gastáis dinero en organizarle una velada perfecta a vuestra pareja o renegáis de un día como hoy, cuyo único propósito es que las tiendas utilicen el sentimiento más puro del ser humano para hacer negocio después de las Navidades... en fin, sea como sea, feliz día de San Valentín!
Por cierto la foto que ilustra esta entrada (habría sido demasiado tópico poner a una pareja o un corazón) es de Sun. Viva Lost!

sábado, 1 de enero de 2011

Conversación con el gato de Cheshire


- Hola gato de Cheshire
- Feliz año nuevo
- Igualmente, feliz año para ti también. Aquí estoy de nuevo.
- ¿Y qué quieres saber?
- No creo que quiera saber nada más de lo que ya sé. Sólo quiero preguntarte una vez más qué camino debo seguir.
- Depende a qué sitio quieres llegar. Estoy seguro de que ya has tenido tiempo suficiente para pensarlo.
- Por más tiempo que tengo, sigo sin saber por dónde debo ir.
- Entonces da igual qué camino cojas, siempre llegarás a alguna parte.
- He llegado a muchas, he conocido muchos sitios, a gente maravillosa, lugares increíbles y situaciones fabulosas, pero creo que ya va siendo hora de asumir que esta vida errática no me lleva a ninguna parte, que debo encontrar mi camino.
- Sigue caminando Alicia, a algún sitio llegarás.
- Eso es seguro, lo que ya me plantea dudas es si acabaré llegando al sitio en el que me estás esperando.
- Todo pasa por algo, no te preocupes, posiblemente ahora no lo entiendas, ni quizás dentro de un año ni de una década. Pero un día descubrirás que el camino ha sido tu vida.
- Dicen que el carácter es el destino.
- Prefiero hablar de caminos que de destinos o de carácter Alicia. Que tengas una buena tarde.
- Buena tarde, buen año y feliz no cumpleaños.
- Feliz no cumpleaños para ti también, querida Alicia, nos vemos en el camino.
- Seguiré por allí, a ver qué pasa...

domingo, 19 de diciembre de 2010

Granada, no tengas pena


Granada no tengas pena, de que el mar sea tan inmenso...
Una hija se despide de su padre. Una escena humana repetida en miles de ocasiones. El dolor se manifiesta de muchas formas, pero hay una vía de escape, hay un recurso, hay una capacidad que sólo unos pocos tienen: recurrir al arte, a la música, a la pintura. Estrella Morente se despidió hace unos días de su padre, Enrique Morente, cantando un fragmento de la Habanera imposible, de Carlos Cano. Un momento desgarrador, intensamente humano, de una escenificación del dolor increíble. Un momento que sólo el arte puede producir. Es increíble la entereza de Estrella sacando voz y fuerza en ese instante preciso.
Granada no tengas pena, de que el mar sea tan inmenso, tú eres la novia del aire, la de la sombra de plata, la del almendro.

jueves, 16 de diciembre de 2010

Bienvenido Felipe

No tengo muchas amigas que sean madres, pero una de ellas acaba de serlo. Una nueva vida aparece en este mundo. Ahora su mundo serán sensaciones, imágenes, el calor de su madre, el cariño de su padre. Poco a poco irá descubriendo juegos, amigos, familia, ampliará su abanico. Tendrá su visión del mundo, sus ideas, recibirá su educación reglada. También aprenderá fuera del ámbito académico, canalizará mucha más información de la que pueda asimilar, como nos pasa a todos. Pasará por todo tipo de experiencias, algunas las vivirá en primera persona, otras se la contarán los demás, también habrá situaciones que sólo podrá experimentar a través del arte. Tendrá muchos mundos que descubrir, muchas palabras por decir, muchas historias que contar.

También habrá momentos duros, tristeza, soledad, miedo, pena, no sabrá qué camino tomar. O sí. Tendrá dudas, para mí lo más humano que se puede tener. Pero habrá merecido la pena. El domingo día 12 Felipe empezó su viaje en la vida. Te queda lo mejor. Te queda la vida por delante. Y en este caso, además, literalmente. Bienvenido Felipe, esta es tu casa!

martes, 26 de octubre de 2010

¿Por gusto o por obligación?

A vueltas con la escritura

¿Escribimos por gusto o por obligación?
¿Necesitamos escribir o es por puro ego?
¿No te das cuenta que ya está bastante lleno de palabras el universo para seguir contaminándolo?

Déjate de tonterías, las necesitamos.

Todo ha sido dicho ya, sólo valen el silencio y, si me apuras, la muerte.

Déjate de cuentos, todos tenemos que hablar, que expresarnos, que comunicarnos. Las palabras son siempre distintas, dependen de cómo las dices, de en qué contexto las usas, de a quién van dirigidas. Si no todo sería siempre lo mismo.

Sin motivos para escribir. Motivos para escribidores. Ponte a llenar el papel, el blog o la pantalla. La forma de escribir ha cambiado, también hemos cambiado nosotros.

Posdata: La etiqueto en 'Reflexiones', más que nada por decir algo. Si la cosa funciona...

martes, 12 de octubre de 2010

Sonríe, es gratis


Siempre están pasando miles de cosas, lo que pasa es que no nos damos cuenta. Es increíble cómo estamos dentro de nuestros propios mundos, de nuestras burbujas y somos incapaces de percibir en toda su intensidad lo mucho que nos rodean. Siempre están pasando cosas, otra cosa es que no nos demos cuenta.
Elogio de la sonrisa. Una sonrisa, ese gesto tan único, tan verdadero, tan sencillo, pero tan necesario. Sonríe, es gratis. Nuestra vida se puede contar por el número de sonrisas que nos han dedicado. Sonriamos, siempre hay motivos. Que sí, busca, piensa, alguno tendrás. O piensa que estás aquí, sin más, y que nos quiten lo bailado. Que la vida no te embote, que no te engañen, que todas las ideas que rodean a nuestro alrededor no valgan más que lo que realmente sentimos. Que no nos cuenten milongas. Que no nos amarguen. Que nos dejen un segundo al día, al menos, para ser, para estar, para sentir. Y con eso basta. Y ya seguiremos con todo lo que nos atrapa en la nada cotidiana...
Venga, hazlo, piensa en todas las sonrisas que han sido importantes en tu vida. Hazlo. La sonrisa como un acto de rebeldía. La sonrisa frente al desánimo, la sonrisa frente a la crisis, la sonrisa frente a la dejadez, la sonrisa frente a la nada. Una sonrisa tuya bastará para sanarme. Me esforzaré en buscar nuevas formas para que sonrías. Y esa sonrisa nunca será la misma, siempre será valiosa y siempre la necesitaré. Y, ahora, sonrian...