sábado, 10 de julio de 2010

India, un viaje musical

El Palacio de Congresos de La Línea acogió anoche el espectáculo 'India, un viaje musical'. Mucho público, gente de distintos puntos de la comarca y también de Gibraltar, donde hay una importante comunidad hindú. El espectáculo duró algo más de dos horas, comenzó a las 22 horas y acabó pasadas las 00, con uno de los momentos más divertidos, cuando el coreógrafo, Sunny Singh, dio una divertida clase práctica a los presentes. Todo el mundo bailando y pasándoselo genial. "Tengo el acento de Apu, de Los Simpsons", comentó el simpático Sunny.

'India, un viaje musical' es un espectáculo para los sentidos, especialmente para la vista. Trajes espectaculares, coreografías llamativas y escenas de la vida cotidiana de la India. Una visión amable y alegre, folclórica, con canciones que hacen una mezcla de sonidos pop occidentales con el puro estilo de la India. A raíz del éxito internacional de la película de Danny Boyle 'Slumdog millionaire' se ha puesto de moda la música y el baile de Bollywood. De todas formas es lógico reseñar que esta impresión es sólo una pincelada de un país de cultura tan rica y variada como la India, pero no vamos a esta obra con intenciones sociológicas, sólo queremos entretenernos un rato con una selección de coreografías.

Apenas hay historia, aunque se pueden seguir fácilmente las andanzas amorosas del personaje principal. Amor, baile, alegría, una boda, todo felicidad y un 'happy end'. Y el público salió con la sonrisa en los labios.

Primer aniversario


Era verano. Hacía calor, era por la noche y mi amiga Loli y yo estábamos charlando por el messenger. Venía gestando la idea desde hace tiempo, pero ella me dio el empujón definitivo. Sí, el 10 de julio de 2009, a las tres y pico de la madrugada, nació mi blog. Y hoy cumple su primer año. Un año en el que han pasado muchas cosas, en el mundo, en vuestras vidas, en la mía y también en este blog. De entrada no tiene un hilo conductor ni un sentido definido ni siquiera una temática, es más bien un cajón de sastre, en el que escribo lo que me pide el cuerpo, el corazón o la cabeza.
Caminante no hay camino, se hace camino al andar. Pues eso, más o menos: el blog se ha ido haciendo, mes tras mes, ha tenido secciones que han ido apareciendo y después quedando en el letargo, como 'Parejas imposibles', 'Promiscuos musicales' o 'De tres en tres'. Tiene reflexiones, sin ser demasiado espesas, pero en ellas se vislumbra parte de mi forma de ver el mundo. Tiene crónicas de viajes y de espectáculos, tiene música, tiene series de televisión, tiene más o tiene más...
En fin, seguiremos compartiendo palabras. Muchas veces puede que no diga nada, tampoco soy tan pretencioso de querer sentar cátedra con mis entradas, son retazos a vuela pluma, escritos al momento, destellos, de lo que me apetece en cada momento. Os doy las gracias a todos por seguirme, amigos personales y también 'perfectos desconocidos'. Seguiremos escribiendo, eso siempre. Eso sí, os pido una cosa: no os olvidéis de mí.

jueves, 8 de julio de 2010

Esto no es una pipa


Esto no es una pipa. Obra de arte de René Magritte, de 1928-29. Más de ochenta años. Y me viene al hilo de la entrada anterior. No, no es una pipa, es la imagen de una pipa. No, no eran palabras de amor, eran meramente palabras. A raíz de esta obra el filósofo Michel Foucault escribió un ensayo, titulado 'Esto no es una pipa. Ensayo sobre Magritte', en la que insistía en sus ideas sobre la débil ilusión que une las palabras y las cosas. Problemas teóricos, reflexiones, negación de la realidad, lo que es y lo que no es. Hasta negar la misma existencia de los demás, el solipsismo (lo hablamos en una clase y se me quedó grabado ese término). Hay gente pa tó, como diría Joselito el Gallo.
Esto no es una pipa. Pues no te la fumes
Esto no es una pipa. Su tabaco, gracias
Esto no es una pipa. Tampoco yo soy Luis, Luis es una palabra y yo soy Luis, pero Luis es mucho más que eso. Además somos muchos luises, seguro que la palabra 'Luis' no nos contiene igual a todos, ojú qué lío, no valgo para filósofo...
Esto no es una pipa. Ni falta que hace...

Bisutería emocional

Tengo tantos sentimientos dentro de mí, a flor de piel, que tienen que expresarse. Debe salir de mí todo esto que hoy quiero contarte. Tú eres mi inspiración, el camino que quiero seguir, tú llenas mi vida, me haces mejor y me ilusionas. Quiero vivir, nacer y morir en ti, que todo en ti sea verdad mientras el resto es mentira. Unamos nuestros corazones en una fiesta de amor enorme y eterno que siempre suene a verdad, que no tenga fin, que sea hermoso, único, valioso. Te quiero. Te amo. Y necesito decirlo, gritarlo, proclamarlo bien alto. No caben dudas ya, está muy claro, nada es verdad salvo el amor y tú lo eres, tú haces que merezca la pena seguir en este valle de lágrimas y siento la enorme necesidad no sólo de que tú sepas mi amor, si no que lo conozca el mundo entero, todos, publicitarlo en facebook. Así es...

¿Demasiado excesivo verdad? Ya, ya, es que me he esforzado un poco en sonar así. Nada, esas palabras previas sólo son un mero ejercicio de estilo y, por tanto, no van a ninguna parte. Son falsas. Esta entrada sólo sirve para eso, el otro día se me ocurrió el término 'bisutería emocional': usar todos los recursos del enamorado cuando en verdad no lo estás. Intercambiar canciones, mensajes, poemas, postales... métodos de quinceañeros para captar la atención de alguien, pero sin que haya ninguna base amorosa.

No importan si las palabras se han repetido hasta la saciedad. Si te la dice la persona que amas, siempre suena a nueva. Si te la dice un perfecto desconocido, saben a engaño o a un burdo ejercicio estilístico. Las palabras son las mismas, sólo cambia el estado de quien las dice: de estar enamorado a no estarlo. Y ahí, ahí, ahí, queridos amigos, cambia todo.

P.D. - Manía de etiquetas, como tengo que etiquetar esta entrada la incluyo en 'Eclecticismo', un contenedor tan válido como cajón de sastre, ya que no me valen 'literatura' o 'reflexiones' y crear propiamente una etiqueta que se llame 'amor' me parece demasiado curso. Buenas noches y buena suerte!

lunes, 5 de julio de 2010

Orgullosos


'Es una fiesta Luis, no le demos más vueltas', me decía un amigo cuando hablábamos del Orgullo. Pues sí, hoy quiero hablar sobre la celebración del Orgullo gay. De entrada tengo que decir que no lo he vivido 'in situ', no he estado en grandes ciudades como Madrid o Barcelona viendo esas cabalgatas espectaculares, esas apoteosis de petardeo y músculos con su toque reivindicativo. Pero sí que hemos tenido este año una celebración en mi ciudad, denominada 'I Marcha por la Diversidad del Campo de Gibraltar'.
Pues así es todo: a favor y en contra, claro que sí. La gran mayoría de la sociedad ya la acepta e incluso no es noticia, el problema es que todo se politiza demasiado. Vale, quizás en un mundo ideal no sería necesario el Orgullo Gay e incluso el propio concepto es equivocado, ya que uno mismo debe sentirse orgulloso tal cual es y no sea necesario ostentar algo personal y privado como la condición sexual. Hasta ahí bien y seguro que hay argumentos, que si se da una imagen de petardeo, travestismo y frivolidad...
No hay un mundo LGTB, hay muchos mundos. Cada persona es su mundo y cada uno lo vive a su manera, lo mejor que pueda o sepa. Pero aún hay muchos prejuicios, incluso desde algún sector científico, muy minoritario, se sigue hablando de enfermedad. También está el tema de la religión... por tanto, mientras siga habiendo gente que aún sufre por su condición sexual, será necesario seguir reivindicando. Aunque el envoltorio sea una fiesta y haya muchos intereses económicos detrás... eso es otra historia.
El propio colectivo homosexual necesita crearse mitos, inventar su propia religión, construir un paraíso poblado de chicos guapos, donde siempre suena la música de Kylie Minogue y vives tu sexualidad con total libertad. Pero para muchas personas esa realidad sigue siendo un sueño inalcanzable. E incluso unos cuantos kilómetros más allá hay países en los que encarcelan o te matarían por mantener una relación con personas del mismo sexo. En pleno siglo XXI. El propio colectivo gay también tiene que hacer autocrítica: no todo es una fiesta. Pero no querer divertirse ni querer celebrarlo ni querer pasarlo bien sería como pedirnos que vivamos amargados sabiendo todas las injusticias que pueblan este mundo. Que son muchas.
Hay que seguir soñando, viviendo, trasladando un mensaje de respeto, tolerancia y diversidad. Lo ideal sería que cada cual a lo suyo, sólo celebrásemos el orgullo de ser humanos, el orgullo de estar vivos. Pero las utopías sólo existen en las cabezas, luego la vida es mucho más gris. Pero, por unas horas, parece multicolor. Y por cierto la celebración en mi zona contó con la participación de algunas personas, sobre todo jóvenes, que no han tenido que vivir en armarios, porque ya han salido de ellos. Pero la sexualidad es lo de menos, todavía hay muchos armarios, sociales, psicológicos, emocionales, sociales, culturales, de los que liberarnos y salir. Para que nos llene el aire, respiramos, vivamos y nos demos cuenta de que se respire mejor sintiéndose libres.
Feliz noche a todos!
P.D. - Escribiendo esta entrada he escuchado la canción 'Somos iguales', de Luis Miguélez. Muy petarda en la forma, pura 'la vie en rose' en mensaje. Y arriba Lady Gaga!

La necesidad de emocionarse


Dicen que una imagen vale más que mil palabras. Yo diría que una emoción vale más que mil explicaciones. Uno de los temas en los que pienso con frecuencia es la necesidad de emocionarse, en cómo el ser humano vive la vida, en qué es lo que nos hace tirar para adelante. Siempre he creído que el mundo da argumentos tanto a los optimistas como a los pesimistas, aunque a veces lo ideal sería mantenerse en un sensato realismo, con una pizca de escepticismo y unas gotas de vitalidad pura y dura. 'El cielo es para mirarlo, no para interpretarlo', dicen en una canción de Tote King y Antonio Orozco.
Los hechos son los que son, pero toda vida es pura interpretación. Discrepancia, debate, diálogo, división de opiniones. El hombre intenta poner orden el caos: desde su propia y minúscula vida hasta el mundo, ese ente tan enorme e inabarcable. Lo que hace grande al ser humano es que oscila siempre entre el cielo y el suelo, entre lo sublime y lo miserable, entre la capacidad de llegar a lo más alto y también la enorme posibilidad para causar dolor en él mismo y en los otros. Cuando empiezo con reflexiones espesas no llego a ninguna parte. Pero ni falta que hace posiblemente. Al final te pones a pensar y lo que cuentan son los sentimientos. Argumentos y teorías hay para todo: para negar este mundo, para cuestionar su sistema, para poner en solfa las ideas que hemos mamado desde la cuna, para renegar de lo que fuimos o incluso de lo que somos, para sentirse hasta estafado. No elegiste nacer, simplemente has llegado hasta aquí.
Pero aquí estamos. Eso es la importante. Aquí y ahora, la nada cotidiana, la calderilla de la felicidad. Al final es psicológico todo, casi todo lo que somos está en la cabeza. Nadie se levantará mañana porque pueda orinar, parpadear, caminar o estornudar. El físico es el contenedor, pero somos mucho más que eso. Nos mueve pensar, los sentimientos, las ideas, querer ser siempre más, en un sentido de ambición sana. Y así podríamos estar toda la noche, añadiendo nuevas palabras a la nada. Es verano, debería estar frívolo, pero ya tengo otras vías para canalizar eso. Aquí y ahora me apetece hablar de los sentimientos, de las emociones, de lo que somos en definitiva. ¿Motivos para el pesimismo? Siempre, la lista es larguísima. ¿Motivos para el optimismo? Por supuesto. Cuida tu condición humana. Buenas noches y buena suerte
Luis
P.D. - Escribiendo esta entrada he escuchado 'A corps perdu' y 'Show must go on' en la voz de Gregory Lemarchal, un joven cantante francés, ya fallecido. In memoriam

sábado, 3 de julio de 2010

Puede ser

Me gustan esas canciones que tienen un punto lastimero, un sabor triste, un poso amargo en los labios, pero que no son fatalistas. Me gustan más las preguntas que las respuestas, las dudas que las afirmaciones, el aquí y el ahora que el todo y en todas partes. Esto es lo que soy. Esto es lo que somos. Nunca lo sabremos, ni siquiera nos aproximaremos a hacernos una idea, por mínima que sea, de este complejo mundo. Naces y vives solo. Ya lo dijo Jack de 'Perdidos': 'Vivir juntos, morir solos'. Vamos haciendo nuestros planes, sabiendo quiénes somos, vamos encontrando en el camino a mucha gente: algunas se quedan para toda la vida, con otras subes en el ascensor y compartes unos segundos, otras son amigos, otras conocidos, ahora habría que hablar también de amigos gracias a las redes sociales.

Más redes sociales que nunca y más solos a la vez. Las historias se repiten. Todo es antiguo. Todos somos los mismos y no somos nadie a la vez. Puede ser que la vida me guíe hasta el sol o puede ser que el mal domine tus horas. Hay que seguir caminando, eso siempre, llenando este mundo de hechos y de palabras que otros ya hicieron y todos los demás han dicho. Pero, cuando la digas tú, esa palabra acabará de nacer. Pesimismo y optimismo, vida y muerte, arriba y abajo, Saramago (in memoriam) y Lady Gaga. Mucho o nada que decir. Pues quizás lleves razón. O quizás no la lleves. Y así podríamos seguir toda la noche. En todo caso, ahí vamos...

Una palabra tuya...