martes, 27 de julio de 2010

Muerte de un ciclista


Parece que nos gusta quejarnos de que hay que pagar por todo o de que apenas hay oferta cultural en las ciudades pequeñas. Grave error. Estamos en verano y además de ir a la playa, pasaear, tomarse un helado o disfrutar de las fiestas hay un placer gratuito como es disfrutar de los cines de verano. Acabo de llegar de San Roque, donde en el patio del Palacio de los Gobernadores instalan unas sillas y una pantalla. Todos los lunes a las 22.30 horas se proyecta una película y hoy he tenido la ocasión de ir por primera vez y ver 'Muerte de un ciclista', de Juan Antonio Bardem, realizada en 1955.
Cuando comento una película no me gusta dar muchos datos del argumento para no destriparla a quienes no la hayan visto. El planteamiento es la relación adúltera de una mujer casada con su amante. Ambos iban en el coche cuando accidentalmente matan a un ciclista. A raíz de ahí se producirán una serie de situaciones que culminarán en un final que, cuando estaba viendo la película, me chirrió bastante. Después leí que, claro está, la censura había intervenido. Más allá de esta anécdota, Bardem tiene la habilidad de hacer una mirada muy crítica de la sociedad franquista, de la burguesía, de la doble moral. El personaje interpretado por Alberto Closas, un soñador que quiere iniciar una nueva vida, comenta que en su generación "ha habido demasiados símbolos".
Referencias de pasada a la Guerra Civil, etiquetas y corsés sociales. No podía faltar la Iglesia y hasta una juerga flamenca, en la que por cierto aparece cantando unos fandangos Gracia Montes, acreditada en los títulos como Gracita Montes, una gran intérprete de la canción española. Uno de los momentos interesantes del film, de factura clásica, con excelentes primeros planos de una bellísima, fría pero atormentada Lucía Bosé, es cuando Alberto Closas acude a interesarse por la viuda del ciclista. La vida de los pobres se nos cuela, en contraste con el mundo de la burguesía, con sus fiestas, sus rituales y su enorme hipocresía.
Otro detalle: una señora de la alta sociedad le comenta a Lucía Bosé algo así como que tiene que ir a un próximo acto benéfico "que no me acuerdo si es para los niños pobres, los niños tontos o los niños algo". Me quedé con esa frase, me parece solidaridad mal entendida. En fin, cómo hemos cambiado. Otra curiosidad es que esta película refleja una manifestación estudiantil, algo sorprendente en el cine de la época. Muy recomendable si no la habéis visto, cualquier película siempre nos lleva a una época y a un momento concretos, nos dice mucho de la propia historia que cuenta y también de su intrahistoria: del momento en el que se rodó y de lo que el director quería contar con ella. Buenas noches y viva el buen cine!

jueves, 22 de julio de 2010

En blanco y negro


Una sugestiva imagen de una mujer en blanco y negro. He buscado años 30 en imágenes de google y es de las primeras que me ha salido. Fantástica. Ideal para una noche de verano. Ideal por su evocación, por su misterio, por su glamour, por su estética. Parece salida del celuloide. Ay, esas imágenes de antaño. Viva la nostalgia. Buenas noches

jueves, 15 de julio de 2010

Aves de paso

Cuando me da por una canción, la puedo escuchar varias veces, durante días, hasta que me canso y paso a otra. Ya le hice una entrada a 'We can work it out' de los Beatles y hoy quiero compartir con vosotros un tema que está sonando mucho en mi cabeza en los últimos días y que también me da juego para escribir algunas líneas. La canción es 'Aves de paso', del disco 'Yo, mi, me, contigo', de Joaquín Sabina, publicado en el año 1996.

La canción de Sabina es un inventario de amores de barra, de historias mínimas, de sexo concentrado, vivido, pensado o soñado. De esas mujeres que se cruzan en tu vida. De un 'aquí y ahora' que no se repetirá jamás. Muchas de ellas quedarán en la memoria, otras ni eso. Y me gusta la idea, casi me parece de 'justicia poética'. Todas las palabras se las quedan las personas a las que amamos y es justo que así sea. Que quieras más a aquel ser que ha compartido más contigo, que te conoce mejor. Pero, por un momento, vamos a homenajear también a nuestras aves de paso.

Aunque el sentido del tema de Sabina es más concreto, le hago una valoración más genérica. Recordemos a esas personas con las que nos hemos cruzado una vez en la vida, con las que hemos compartido un momento o un minuto, ya sea un viaje en autobús, un rato esperando el metro, una charla en la cola de una tienda o simplemente a quien le hemos preguntado por dónde se va a esta calle. En nuestra vida nos cruzaremos con miles de personas, la mayoría de ellas olvidables. Pero a veces pasa que te viene a la mente, de momento y sin ningún sentido, aquel antiguo compañero del colegio al que habías olvidado, los rostros de tu infancia, alguien a quien mirabas fascinado siendo un adolescente y con quien ni siquiera llegaste a cruzar una palabra. En mi memoria hay sitio también para aves de paso, yo les llamo 'esos grandes secundarios' que aparecen en tu vida, aunque sea sólo para compartir cinco minutos juntos, lo que duran dos paradas de metro. Que la vida no nos embote, atentos, porque esas aves de paso están en nuestro camino y, aunque sea sólo por un instante, nos hacen la vida más feliz.


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lunes, 12 de julio de 2010

Jack y Casillas


Jack Shepard e Iker Casillas. Lo primero que hay que tener en cuenta al escribir sobre ambos, es que uno es una persona, otro un personaje de una serie de ficción. No es una perogrullada, escribiré como si ambos fueran reales. De carne y hueso. Un portero de fútbol y un cirujano.

Ambos están encarnando el prototipo del héroe. Pero no son dioses mitológicos, de bronce, mármol, están hechos con el material con el que estamos hechos todos: polvo, carne, huesos, sangre y, sobre todo, voluntad. Ambos tienen una responsabilidad con el grupo. En un caso es deportiva, estar a la altura y parar todos los balones, pero ni mucho menos queda ahí todo. Es un apoyo y ejemplo, un referente para todo el equipo, un motor que lo impulsa. El caso de Jack es mucho más extremo, están en una isla en una situación límite y tiene que usar todos sus recursos, físicos y mentales, para proteger al grupo.



Ambos protegen. Ambos arropan. Ambos tienen fuerza, coraje y garra. Ambos están ahí. Son héroes del siglo XXI, no son de cartón piedra, les vemos llorar, sufrir, derrumbarse, pasarlo mal, demuestran que tienen vida, sangre y nervios. Que no son perfectos, que también se equivocan. Eso los hace más humanos. Ya nadie cree en los héroes ni en los mitos invencibles, en los dioses de otras eras, ahora tenemos a personas que están expuestas a las cámaras en cualquier momento de sus vidas y tienen que mantener la mente despejada y las ideas claras en todo momento.
Jack e Iker, dos tipos de hombre, pero tienen sus paralelismos. Ambos están enamorados y protegen a sus chicas: en un caso a Kate, con saltos intermitentes, pero su amor de toda la vida en la isla. En el otro a una periodista deportiva que ha recibido más críticas de la cuenta. El beso de Jack y Kate está rodado en otro formato, el de Casillas y Carbonero es la comidilla del día. Besos de ficción y besos en la vida real.
Dos modelos de hombre, dos referentes en un mundo que funciona por iconos, por figuras sobre las que se concentran todos los focos. Pero no olvidemos que detrás siempre hay debilidades, problemas y hasta inseguridades y miedos. Ninguna cabeza es ajena al dolor ni al miedo, pero ¿de qué sirve tener miedo? Hay que creer siempre en aquello que nos motive. La gloria es posible. Jack lo descubrió en ese abrazo con su padre. Y Casillas lo acaba de hacer levantando la copa. Los sueños se cumplen. Mundial ganado, fundido en negro, la vida continúa...

Ya nos tocaba


Escucho el 'We are the champions' de Queen. Un clásico, pero no se me ocurre ninguna otra canción mejor para ponerle música a un triunfo deportivo. Me gusta por su fuerza, es un himno, pero en su letra tampoco es nada complaciente. "Esto no es un camino de rosas", que nadie piense que ganar es fácil. Y así es. España ha ido de menos a más en el Mundial, ha roto tradiciones: por ejemplo que el equipo que hubiera perdido el primer partido nunca ganase un Mundial. Ha sido el primero en Sudáfrica, con una final inédita y un campeón que alzaba por primera vez el título.

Una noche para recordar. Como siempre suele pasar, recordaremos este momento, con los amigos con los que vivimos, las pizzas que nos comimos, los botes que pegamos tras el gol de Iniesta. España ha sido justa campeona, ha jugado mejor, ha sabido desplegar su fútbol, que ya nos deslumbró en la Eurocopa, y tiene una generación inolvidable. Así como un estilo. Además el fútbol ha hecho feliz a la gente. Miles de personas salieron a las calles para celebrar la victoria, contentas, entregadas, eufóricas. Quizás el fútbol no sea el paraíso en este valle de lágrimas, pero por 90 minutos (en este caso 120) hace a la gente olvidarse de sus problemas, hace que seamos felices, hace que nos sintamos unidos. Podríamos cuestionar los excesivos sueldos de los futbolistas, las injusticias, hablar de la crisis, pero al menos por una noche vamos a olvidarnos de todo eso, vamos a disfrutarlo, a celebrarlo y a ser felices. Que de eso va esto de vivir, ¿no?

domingo, 11 de julio de 2010

Revolución

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Quiero escribir unas líneas antes de que España juegue la final de la Copa del Mundo ante Holanda, en apenas una hora y media. Los medios de comunicación nos bombardean continuamente con el mensaje de que estamos viviendo un momento histórico, una era histórica, un partido histórico. Pero esta vez es verdad. La historia del fútbol en España es una historia de errores, de fatalismos, de quiero y no puedo, de penaltis fallados, de codazos y sangre, de esfuerzo, dolor y hasta humillación. De falsas experiencias. Hasta el 2008, cuando de no tener ninguna (ficticio, nadie recordaba la anterior, en los tiempos grises) pasamos a tener dos eurocopas. Y llegó nuestra hora.

Pues sí, nuestras vidas van a seguir igual si ganamos el Mundial. También serían iguales sin muchas de las cosas que consideramos imprescindibles. Pero no es hora de hacer demagogia ni filosofía barata. Una cosa tengo clara: las cosas tienen el valor que nosotros les damos. Y si la gente se olvida de sus miserias cotidianas con el fútbol, bienvenido sea. Puede que los fichajes sean escandalosos, que se cometan muchas injusticias, que un simple 'currito' en su vida vaya a ganar lo que cualquiera de los jugadores. Pero eso ahora no importa, injusticias las hay siempre.

En Sudáfrica, donde el apartheid, una de las mayores vergüenzas del ser humano. Contra el racismo, contra el que tanto se combate desde el fútbol. Los políticos, de uno y otro signo, como siempre, intentarán arrimar el ascua a la sardina. Pero no les hagamos caso. Lo que pase dentro de un rato, bueno, eso será otra historia. Pero esta es una historia de revolución, de cambio. Todo está en la cabeza, siempre ha habido calidad, pero esta vez hemos cambiado en algo. Esta vez nos lo creemos. Siento que es el momento, es la hora de la revolución. Quizás sea muy exagerado decir que el fútbol sea el paraíso en este valle de lágrimas, pero durante días las caras de la gente han estado llenas de alegría y de felicidad. Aunque sus miserias cotidianas sigan siendo las mismas, el pan nuestro de cada día, pero el gol de Puyol, las paradas de Casillas o lo que tenga que pasar ahora en la final son momentos para el recuerdo. Imágenes únicas, para la historia. Basta de fatalismo, de penaltis fallados, de miedos y de fantasmas del pasado. No sólo en el fútbol. Es la hora de nosotros. Es nuestra revolución, empieza dentro de cada uno de nosotros.

Siento que llegó nuestra hora, esta es nuestra revolución.

sábado, 10 de julio de 2010

India, un viaje musical

El Palacio de Congresos de La Línea acogió anoche el espectáculo 'India, un viaje musical'. Mucho público, gente de distintos puntos de la comarca y también de Gibraltar, donde hay una importante comunidad hindú. El espectáculo duró algo más de dos horas, comenzó a las 22 horas y acabó pasadas las 00, con uno de los momentos más divertidos, cuando el coreógrafo, Sunny Singh, dio una divertida clase práctica a los presentes. Todo el mundo bailando y pasándoselo genial. "Tengo el acento de Apu, de Los Simpsons", comentó el simpático Sunny.

'India, un viaje musical' es un espectáculo para los sentidos, especialmente para la vista. Trajes espectaculares, coreografías llamativas y escenas de la vida cotidiana de la India. Una visión amable y alegre, folclórica, con canciones que hacen una mezcla de sonidos pop occidentales con el puro estilo de la India. A raíz del éxito internacional de la película de Danny Boyle 'Slumdog millionaire' se ha puesto de moda la música y el baile de Bollywood. De todas formas es lógico reseñar que esta impresión es sólo una pincelada de un país de cultura tan rica y variada como la India, pero no vamos a esta obra con intenciones sociológicas, sólo queremos entretenernos un rato con una selección de coreografías.

Apenas hay historia, aunque se pueden seguir fácilmente las andanzas amorosas del personaje principal. Amor, baile, alegría, una boda, todo felicidad y un 'happy end'. Y el público salió con la sonrisa en los labios.

Primer aniversario


Era verano. Hacía calor, era por la noche y mi amiga Loli y yo estábamos charlando por el messenger. Venía gestando la idea desde hace tiempo, pero ella me dio el empujón definitivo. Sí, el 10 de julio de 2009, a las tres y pico de la madrugada, nació mi blog. Y hoy cumple su primer año. Un año en el que han pasado muchas cosas, en el mundo, en vuestras vidas, en la mía y también en este blog. De entrada no tiene un hilo conductor ni un sentido definido ni siquiera una temática, es más bien un cajón de sastre, en el que escribo lo que me pide el cuerpo, el corazón o la cabeza.
Caminante no hay camino, se hace camino al andar. Pues eso, más o menos: el blog se ha ido haciendo, mes tras mes, ha tenido secciones que han ido apareciendo y después quedando en el letargo, como 'Parejas imposibles', 'Promiscuos musicales' o 'De tres en tres'. Tiene reflexiones, sin ser demasiado espesas, pero en ellas se vislumbra parte de mi forma de ver el mundo. Tiene crónicas de viajes y de espectáculos, tiene música, tiene series de televisión, tiene más o tiene más...
En fin, seguiremos compartiendo palabras. Muchas veces puede que no diga nada, tampoco soy tan pretencioso de querer sentar cátedra con mis entradas, son retazos a vuela pluma, escritos al momento, destellos, de lo que me apetece en cada momento. Os doy las gracias a todos por seguirme, amigos personales y también 'perfectos desconocidos'. Seguiremos escribiendo, eso siempre. Eso sí, os pido una cosa: no os olvidéis de mí.

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jueves, 8 de julio de 2010

Esto no es una pipa


Esto no es una pipa. Obra de arte de René Magritte, de 1928-29. Más de ochenta años. Y me viene al hilo de la entrada anterior. No, no es una pipa, es la imagen de una pipa. No, no eran palabras de amor, eran meramente palabras. A raíz de esta obra el filósofo Michel Foucault escribió un ensayo, titulado 'Esto no es una pipa. Ensayo sobre Magritte', en la que insistía en sus ideas sobre la débil ilusión que une las palabras y las cosas. Problemas teóricos, reflexiones, negación de la realidad, lo que es y lo que no es. Hasta negar la misma existencia de los demás, el solipsismo (lo hablamos en una clase y se me quedó grabado ese término). Hay gente pa tó, como diría Joselito el Gallo.
Esto no es una pipa. Pues no te la fumes
Esto no es una pipa. Su tabaco, gracias
Esto no es una pipa. Tampoco yo soy Luis, Luis es una palabra y yo soy Luis, pero Luis es mucho más que eso. Además somos muchos luises, seguro que la palabra 'Luis' no nos contiene igual a todos, ojú qué lío, no valgo para filósofo...
Esto no es una pipa. Ni falta que hace...

Bisutería emocional

Tengo tantos sentimientos dentro de mí, a flor de piel, que tienen que expresarse. Debe salir de mí todo esto que hoy quiero contarte. Tú eres mi inspiración, el camino que quiero seguir, tú llenas mi vida, me haces mejor y me ilusionas. Quiero vivir, nacer y morir en ti, que todo en ti sea verdad mientras el resto es mentira. Unamos nuestros corazones en una fiesta de amor enorme y eterno que siempre suene a verdad, que no tenga fin, que sea hermoso, único, valioso. Te quiero. Te amo. Y necesito decirlo, gritarlo, proclamarlo bien alto. No caben dudas ya, está muy claro, nada es verdad salvo el amor y tú lo eres, tú haces que merezca la pena seguir en este valle de lágrimas y siento la enorme necesidad no sólo de que tú sepas mi amor, si no que lo conozca el mundo entero, todos, publicitarlo en facebook. Así es...

¿Demasiado excesivo verdad? Ya, ya, es que me he esforzado un poco en sonar así. Nada, esas palabras previas sólo son un mero ejercicio de estilo y, por tanto, no van a ninguna parte. Son falsas. Esta entrada sólo sirve para eso, el otro día se me ocurrió el término 'bisutería emocional': usar todos los recursos del enamorado cuando en verdad no lo estás. Intercambiar canciones, mensajes, poemas, postales... métodos de quinceañeros para captar la atención de alguien, pero sin que haya ninguna base amorosa.

No importan si las palabras se han repetido hasta la saciedad. Si te la dice la persona que amas, siempre suena a nueva. Si te la dice un perfecto desconocido, saben a engaño o a un burdo ejercicio estilístico. Las palabras son las mismas, sólo cambia el estado de quien las dice: de estar enamorado a no estarlo. Y ahí, ahí, ahí, queridos amigos, cambia todo.

P.D. - Manía de etiquetas, como tengo que etiquetar esta entrada la incluyo en 'Eclecticismo', un contenedor tan válido como cajón de sastre, ya que no me valen 'literatura' o 'reflexiones' y crear propiamente una etiqueta que se llame 'amor' me parece demasiado curso. Buenas noches y buena suerte!

lunes, 5 de julio de 2010

Orgullosos


'Es una fiesta Luis, no le demos más vueltas', me decía un amigo cuando hablábamos del Orgullo. Pues sí, hoy quiero hablar sobre la celebración del Orgullo gay. De entrada tengo que decir que no lo he vivido 'in situ', no he estado en grandes ciudades como Madrid o Barcelona viendo esas cabalgatas espectaculares, esas apoteosis de petardeo y músculos con su toque reivindicativo. Pero sí que hemos tenido este año una celebración en mi ciudad, denominada 'I Marcha por la Diversidad del Campo de Gibraltar'.
Pues así es todo: a favor y en contra, claro que sí. La gran mayoría de la sociedad ya la acepta e incluso no es noticia, el problema es que todo se politiza demasiado. Vale, quizás en un mundo ideal no sería necesario el Orgullo Gay e incluso el propio concepto es equivocado, ya que uno mismo debe sentirse orgulloso tal cual es y no sea necesario ostentar algo personal y privado como la condición sexual. Hasta ahí bien y seguro que hay argumentos, que si se da una imagen de petardeo, travestismo y frivolidad...
No hay un mundo LGTB, hay muchos mundos. Cada persona es su mundo y cada uno lo vive a su manera, lo mejor que pueda o sepa. Pero aún hay muchos prejuicios, incluso desde algún sector científico, muy minoritario, se sigue hablando de enfermedad. También está el tema de la religión... por tanto, mientras siga habiendo gente que aún sufre por su condición sexual, será necesario seguir reivindicando. Aunque el envoltorio sea una fiesta y haya muchos intereses económicos detrás... eso es otra historia.
El propio colectivo homosexual necesita crearse mitos, inventar su propia religión, construir un paraíso poblado de chicos guapos, donde siempre suena la música de Kylie Minogue y vives tu sexualidad con total libertad. Pero para muchas personas esa realidad sigue siendo un sueño inalcanzable. E incluso unos cuantos kilómetros más allá hay países en los que encarcelan o te matarían por mantener una relación con personas del mismo sexo. En pleno siglo XXI. El propio colectivo gay también tiene que hacer autocrítica: no todo es una fiesta. Pero no querer divertirse ni querer celebrarlo ni querer pasarlo bien sería como pedirnos que vivamos amargados sabiendo todas las injusticias que pueblan este mundo. Que son muchas.
Hay que seguir soñando, viviendo, trasladando un mensaje de respeto, tolerancia y diversidad. Lo ideal sería que cada cual a lo suyo, sólo celebrásemos el orgullo de ser humanos, el orgullo de estar vivos. Pero las utopías sólo existen en las cabezas, luego la vida es mucho más gris. Pero, por unas horas, parece multicolor. Y por cierto la celebración en mi zona contó con la participación de algunas personas, sobre todo jóvenes, que no han tenido que vivir en armarios, porque ya han salido de ellos. Pero la sexualidad es lo de menos, todavía hay muchos armarios, sociales, psicológicos, emocionales, sociales, culturales, de los que liberarnos y salir. Para que nos llene el aire, respiramos, vivamos y nos demos cuenta de que se respire mejor sintiéndose libres.
Feliz noche a todos!
P.D. - Escribiendo esta entrada he escuchado la canción 'Somos iguales', de Luis Miguélez. Muy petarda en la forma, pura 'la vie en rose' en mensaje. Y arriba Lady Gaga!

La necesidad de emocionarse


Dicen que una imagen vale más que mil palabras. Yo diría que una emoción vale más que mil explicaciones. Uno de los temas en los que pienso con frecuencia es la necesidad de emocionarse, en cómo el ser humano vive la vida, en qué es lo que nos hace tirar para adelante. Siempre he creído que el mundo da argumentos tanto a los optimistas como a los pesimistas, aunque a veces lo ideal sería mantenerse en un sensato realismo, con una pizca de escepticismo y unas gotas de vitalidad pura y dura. 'El cielo es para mirarlo, no para interpretarlo', dicen en una canción de Tote King y Antonio Orozco.
Los hechos son los que son, pero toda vida es pura interpretación. Discrepancia, debate, diálogo, división de opiniones. El hombre intenta poner orden el caos: desde su propia y minúscula vida hasta el mundo, ese ente tan enorme e inabarcable. Lo que hace grande al ser humano es que oscila siempre entre el cielo y el suelo, entre lo sublime y lo miserable, entre la capacidad de llegar a lo más alto y también la enorme posibilidad para causar dolor en él mismo y en los otros. Cuando empiezo con reflexiones espesas no llego a ninguna parte. Pero ni falta que hace posiblemente. Al final te pones a pensar y lo que cuentan son los sentimientos. Argumentos y teorías hay para todo: para negar este mundo, para cuestionar su sistema, para poner en solfa las ideas que hemos mamado desde la cuna, para renegar de lo que fuimos o incluso de lo que somos, para sentirse hasta estafado. No elegiste nacer, simplemente has llegado hasta aquí.
Pero aquí estamos. Eso es la importante. Aquí y ahora, la nada cotidiana, la calderilla de la felicidad. Al final es psicológico todo, casi todo lo que somos está en la cabeza. Nadie se levantará mañana porque pueda orinar, parpadear, caminar o estornudar. El físico es el contenedor, pero somos mucho más que eso. Nos mueve pensar, los sentimientos, las ideas, querer ser siempre más, en un sentido de ambición sana. Y así podríamos estar toda la noche, añadiendo nuevas palabras a la nada. Es verano, debería estar frívolo, pero ya tengo otras vías para canalizar eso. Aquí y ahora me apetece hablar de los sentimientos, de las emociones, de lo que somos en definitiva. ¿Motivos para el pesimismo? Siempre, la lista es larguísima. ¿Motivos para el optimismo? Por supuesto. Cuida tu condición humana. Buenas noches y buena suerte
Luis
P.D. - Escribiendo esta entrada he escuchado 'A corps perdu' y 'Show must go on' en la voz de Gregory Lemarchal, un joven cantante francés, ya fallecido. In memoriam

sábado, 3 de julio de 2010

Puede ser

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Me gustan esas canciones que tienen un punto lastimero, un sabor triste, un poso amargo en los labios, pero que no son fatalistas. Me gustan más las preguntas que las respuestas, las dudas que las afirmaciones, el aquí y el ahora que el todo y en todas partes. Esto es lo que soy. Esto es lo que somos. Nunca lo sabremos, ni siquiera nos aproximaremos a hacernos una idea, por mínima que sea, de este complejo mundo. Naces y vives solo. Ya lo dijo Jack de 'Perdidos': 'Vivir juntos, morir solos'. Vamos haciendo nuestros planes, sabiendo quiénes somos, vamos encontrando en el camino a mucha gente: algunas se quedan para toda la vida, con otras subes en el ascensor y compartes unos segundos, otras son amigos, otras conocidos, ahora habría que hablar también de amigos gracias a las redes sociales.

Más redes sociales que nunca y más solos a la vez. Las historias se repiten. Todo es antiguo. Todos somos los mismos y no somos nadie a la vez. Puede ser que la vida me guíe hasta el sol o puede ser que el mal domine tus horas. Hay que seguir caminando, eso siempre, llenando este mundo de hechos y de palabras que otros ya hicieron y todos los demás han dicho. Pero, cuando la digas tú, esa palabra acabará de nacer. Pesimismo y optimismo, vida y muerte, arriba y abajo, Saramago (in memoriam) y Lady Gaga. Mucho o nada que decir. Pues quizás lleves razón. O quizás no la lleves. Y así podríamos seguir toda la noche. En todo caso, ahí vamos...

Una palabra tuya...