domingo, 19 de septiembre de 2010

Volver

Así es. El viaje terminó. Estoy de vuelta. Soy tan escueto como un telegrama. Tengo muchas cosas que contaros: mis impresiones de Praga, Bratislava y Budapest. Mis ojos han visto, mis oídos han escuchado, he sentido. Nunca somos el mismo tras un viaje. Pensamos que sí, ya que nos entreamos a nuestras rutinas cotidianas, pero hay algo dentro que no es lo mismo. En nuestra memoria y en nuestra rutina hay almacenada una enorme cantidad de información. El viaje no es la crónica de museos, monumentos y lugares. El viaje es parte de lo que somos, es lo que hemos vivido y sentido. No es sólo admirar las grandes creaciones del pasado, si no también contemplar a la gente de ahí, ver pequeños retazos de vida en otros países, con otras culturas, otras gentes, otra forma de ver la vida.

Siempre estamos viajando. Siempre estamos viviendo. Bienvenidos a todos, arranca la temporada de otoño en Mitomanario.

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